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viernes, 18 de septiembre de 2015

Carta abierta sobre tecnología educativa para la Consejera de Educación de la Junta de Andalucía







Carta original de Fernando Trujillo

education technology


Estimada Sra. Dª Adelaida de la Calle:


Permítame, en primer lugar, saludarla y desearle una feliz estancia en la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Ha llegado usted en un momento complicado: menos recursos que en otras épocas, una ley orgánica que nadie quiere, el profesorado muy cansado y bastante enfadado y las familias sometidas a un constante bombardeo en los medios de comunicación acerca de los malos resultados del sistema educativo. Reconozco que no son las mejores circunstancias para llegar a Torre Triana pero los grandes retos definen a las grandes personas.


Realizada la captatio benevolentiae, le diré cuál es el motivo de esta carta. El Sr. D. Miguel Rosa, director del CEIP San José Obrero (Sevilla) y buen amigo mío, ha escrito hoy en Facebook el siguiente mensaje:


Hoy me siento triste, nos acaban de informar que ya no tenemos cobertura de servicio técnico de las pizarras digitales y demás equipos informáticos. Si a esto sumamos el recorte de gastos de funcionamiento, se hace más que patente que no podemos mantener nuestro estilo de enseñanza, nuestras metodología basadas en las tecnologías, es imposible por muy buena voluntad que pongamos para seguir manteniendo los proyectos en marcha… Estamos asistiendo a la crónica de una muerte anunciada por inanición; tarde o temprano a este paso, por desgracia, la Escuela 2.0. habrá sido un bonito sueño.


A partir de su mensaje se ha creado un interesante mensaje en Facebook sobre la pervivencia de la Escuela 2.0, sobre la necesidad de financiación adecuada, sobre el rol de los docentes y su formación y, por supuesto, sobre el papel de la Administración en estos temas.


Imagino, estimada Consejera, que aun no habrá tenido tiempo de ir al CEIP San José Obrero. Si me permite la osadía, le recomiendo que vaya cuanto antes. Con esa visita podrá conocer cuál es el valioso papel social que juegan los centros públicos en muchas barriadas y pueblos de Andalucía; podrá saber qué puede hacer un claustro comprometido, de calidad, con el liderazgo adecuado; podrá ver qué significan interculturalidad, plurilingüismo, coeducación o Escuela 2.0 en la realidad y, créame, le gustará lo que allí encontrará: el CEIP San José Obrero es un centro público de calidad que hace real y verdad muchas de las palabras que emanan de Torre Triana en forma de Decretos, Órdenes e Instrucciones.


Sin embargo, no se equivoque: el profesorado del CEIP San José Obrero no hace realidad la normativa simplemente por obediencia o imposición. Lo hacen porque saben que la auténtica interculturalidad es la mejor garantía de convivencia en paz; saben que el auténtico plurilingüismo reconoce las voces de los estudiantes y las proyecta hacia un futuro sin fronteras a través del aprendizaje de otras lenguas; saben que la coeducación es la mejor herramienta para que acaben los asesinatos machistas y podamos realmente vivir en armonía e igualdad mujeres y hombres; y, finalmente, saben que la Escuela 2.0 empodera a los estudiantes más pobres, a quienes más lo necesitan, a quienes en sus casas no tienen iPhones o iPads o a quienes teniéndolos no saben convertirlos en herramientas de aprendizaje.


Por ello, Dª Adelaida, dotar a centros como el CEIP San José Obrero es, al mismo tiempo, una obligación moral, un deber social y un compromiso político. La trayectoria de innovación de muchos centros andaluces en relación con las TIC depende de que cuenten con la conectividad adecuada, los recursos materiales pertinentes y el capital humano necesario. La sostenibilidad de estos tres elementos es la garantía mínima para que los centros puedan seguir caminando la senda de excelencia en la equidad que en muchos casos se estaba trazando.


Leo en este momento a Manuel Castells. En su obra La Era de La Información (vol. 1, pg. 37), el prestigioso sociólogo enuncia una máxima irrefutable:


La tecnología (o su carencia) plasma la capacidad de las sociedades para transformarse.

Estoy seguro de que usted aprueba la afirmación de Manuel Castells porque, precisamente, la Universidad de Málaga y la Universidad de Sevilla, con usted y el Sr. D. Antonio Ramírez (actual Consejero de Economía y Conocimiento) como rectores, han liderado los últimos años el Campus de Excelencia Internacional Andalucía Tech. No creo, por tanto, que deba yo, un humilde profesor, explicarle la importancia de la tecnología para el futuro de Andalucía y de los niños y niñas andaluces, y por esa misma razón estoy seguro de que harán ustedes, ambos consejeros, lo imposible para encontrar recursos para que mi amigo Miguel Rosa pueda decir en Facebook que se ha reiniciado la cobertura del servicio técnico de los equipos informáticos de su centro y de todos los de Andalucía.


Sin embargo, antes de acabar esta carta abierta si le ruego que me permita hacerle una petición: abra usted el foco. No se preocupe solo por mantener adecuadamente los equipos (qué menos, ¿verdad?) sino que la animo a que se haga algunas preguntas.


Empiece por preguntarse cómo es la formación inicial del profesorado en relación con la tecnología y, por ejemplo, cuántas facultades de Educación de las universidades públicas andaluzas tienen una mención en el Grado de Educación Primaria sobre Tecnología Educativa (por no mencionar el papel de la tecnología en la docencia universitaria, un factor absolutamente relevante, pero más difícil de controlar e imponer, como usted y yo sabemos).


La animo a que se plantee cómo es la formación permanente que se ofrece al profesorado andaluz, y por qué no se innova en esta formación como sí están haciendo otras instituciones (mire al INTEF, sin ir más lejos, y verá un planteamiento mucho más atrevido y global que en Andalucía); pregunte, además, a quienes tenga alrededor qué significa EABE (o Novadors o Aulablog) y por qué los docentes más innovadores han tenido que crear (en toda España) estructuras paralelas a la Administración para encontrarse y generar proyectos; y, en la misma línea, pregunte a unos y otros cuál es el papel que debe jugar la Inspección Educativa en relación con la tecnología en Educación (y cuál es el que juega realmente).


En relación con presupuestos y esas cuestiones, pregúntese porque muchos docentes innovadores critican la asignación presupuestaria (obligatoria) para la adquisición de libros de texto e incluso el reparto indiscriminado de dispositivos móviles; descubra, por otro lado, cuáles son los programas que apoyan la idea de una Andalucía tecnológicamente relevante y analice cuál es su dotación presupuestaria y cuál ha sido su “rentabilidad educativa” en los últimos años (ay, me pregunto si conoce usted realmente Andalucía Profundiza, porque si lo conociera…).


Además, reflexione acerca de las relaciones entre la tecnología en la educación obligatoria, la formación profesional de calidad, la universidad innovadora y el emprendimiento efectivo, porque parece que hay una posible correlación entre estos cuatro términos (y algunos otros, como las ciudades educadoras e innovadoras, por ejemplo, pero viniendo usted de Málaga, esto ya lo sabe).


Y, finalmente, anímese, sobre todo, a hablar con los muchos docentes andaluces que han sido y son líderes educativos: ¿Los conoce ya?¿Quiere que le de nombres? Permítame el atrevimiento pero le animo a que visite Almería de la mano de Carmen y Sofía o Jaén acompañada por José Luis y Juanjo; no se arrepentirá de ver Granada con Diego y Gregorio o de recorrer Málaga con Trini, Eusebio y Mari Ángeles; pasee, por favor, por Cádiz con Benito y Antonio o descubra Sevilla con Lola y Miguel; visite centros por Córdoba con Aníbal, Manolo y Gloria o pida que María y Fernando le enseñen Huelva. Descubrirá usted con ellos la verdad de los centros andaluces, sus miserias y sus grandezas, su historia y su futuro. Si quiere usted asesores en tecnología educativa, Sra. Consejera, no busque entre los gurús ni los expertos; pregunte a las maestras y a los maestros de buena voluntad, que ellos sabrán decirle qué funciona y qué necesitan y tendrán respuestas más auténticas que ningún otro para ayudarla a construir la Andalucía del siglo XXI, que en eso consiste la tarea que ha asumido usted con la Consejería.


Le deseo lo mejor.


Reciba un cordial saludo.


Fernando Trujillo


Imagen: Tablet via Shutterstock








Enlace original del artículo: http://fernandotrujillo.es/carta-abierta-sobre-tecnologia-educativa-para-la-consejera-de-educacion-de-la-junta-de-andalucia/

1 comentario:

  1. […] Magro en Co.labora.red (nº 66) o de las últimas entradas en colaboración de Fernando Trujillo y Miguel Rosa en sus respectivos […]

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